La canción de la ola
Olas lejanas y son cercanas
Son infinitas
Olas cercanas que las dejo pasar
serán contadas
Lejanas que limpian el mar
Cercanas que ensucian la arena
Lejanas que me llevan a cualquier lugar
Cercanas que me impiden salir

.......de pequeño me parecían inmensas esas sin romper que se
asomaban cuidadosamente en días mágicos; había que adentrarse,
esas me izaban, aprovechaba para mirar más allá del horizonte,
ver quienes las hacían, quería saber como podía hacer olas
con mis brazos y crear una grande que me llevara a la luna.
Otras llegaban rotas y bravas, con prisas por llegar, por batirme en mil volteretas,
me dejaban desorientado y no sabía como salir, me asfixiaba, me aterraban,
podían aparecer en cualquier momento; cuando habían de esas, procuraba
no adentrarme y surgían los castillos de arena cerca de la orilla, siempre
mirando al mar, no habían dragones, ni princesas encerradas en torreones,
los castillos que yo hacia combatían con las olas......¡inolvidables!.
De las olas que derribaban esos castillos, ni me acuerdo.
Otras gigantes que se convertirían en rotas, inmensas, amenazantes,
poderosas; yo trataba de saber donde se producirían esa ruptura, indudablemente
eran las más juguetonas, las más espectaculares, las más
desafiantes, si me pillaba alguna, me llevaban al fondo y lloraba de terror,
asustado corría hacia fuera con las lágrimas en los ojos mezclada
con espuma y arena, me las secaba con la toalla, con cuidado de no arañar.
Ahora las escucho, les contesto, las miro, las pinto, las retrato, les canto
y ellas ruge y danzan y ríen y se asoman por mi ventana y me dicen que
deje los quehaceres y que me esperan en la playa. Las que vienen onduladas,
salto junto a ellas, miro de reojo el horizonte, miro de cerca las gaviotas,
abajo las cosas se empequeñecen y una y otra.
Cuando llega una rota me sumerjo y la dejo pasar por encima, la observo, la
miro, la estudio, pero no es buena compañera de paseos, su fuerza tal
vez sea para chocar contra las rocas y estallan.....y moja el descuidado, al
que no se atrevió de niño, al que aun es.....niño.
La espectaculares las controlo y procuro ir donde antes no se rompen, y si
rompen, se convierten en rotas y me sumerjo y la oigo pasar por encima de mi
de una en una. No son para mi, son para los genios de la tabla, del baile, del
espectáculo y piden ser observadas y admiradas; lo son, son las más
solicitadas, las que salen en las portadas de las revistas y de los anuncios,
pronto se hacen pasado y no quieren ser solo espuma y se retuerce en la orilla,
donde acaba empequeñecida.
Cercanas rugientes de continente
Sales del mar que te saca
Mañana te retrataré
te dejaré pasar
Lejanas onduladas de contenidos
cuidas el mar que te necesita
Hoy te quiero cantar
si no te puedo tocar
Saumell, 12/06/2003