Todo tiene un precio
Fecha Miércoles, 18 febrero a las 21:53:51
Tema Opinión


Cuanto tenemos una ilusión, un sueño, hacemos los cálculos mentales y físicos además d elos económicos que nos costaría la lucha de cara al objetivo.
Nos imaginamos que llegaremos a conseguirlo y que entonces alcanzaremos la satisfacción imaginada....

¿Quieres opinar? Cliquea aquí



Los cálculos iniciales siempre son aproximados nunca exactos y aún dejando un margen amplio a los imprevistos con la disponibilidad de la superación; aún calculando unos cuantos esfuerzos y la predeterminación a afrontar los no calculados; aún sabiendo de antemano que surgirán dificultades y baches, nunca sabemos realmente lo que nos depara el camino elegido de cara a la lucha por el sueño.

Cuando una persona tiene ilusión por conducir un automóvil se imagina en sus manos el poder de manejarlo, la independencia de moverse con su esfuerzo personal, la comodidad de usar el coche sirviendo también a los demás. Una persona sueña compartir el coche propio y a la vez ser útil a los demás, ir de discoteca con los amigos y disfrutar de las prestaciones que ofrece la movilidad sin dependencias.
Sueña que cuando sepa conducir ayudará a una persona desconocida por voluntad si se presenta la circunstancia de poder hacerlo.

Esta persona calcula el coste del aprendizaje y lo asume. Trabaja, ahorra, se esfuerza y cuando consiguió el dinero y organizar su tiempo acomodándolo a sus otras actividades, se matricula para aprender.
Estudia, no entinde el código pero lo descifra, algunas normas de circulación no le gustan pero las asume y respeta en beneficio propio y de los demás.

Respeta los pasos de peatones, hace stop y cede el paso, a veces supera los límites de velocidad permitidos.
A partir del código de la circulación respetado, también entra el carácter de la persona pués en el código hay márgenes amplios para el desarrollo personal. La persona que cede y es cortés, quien asume la preferencia que le corresponde por la vía que usa, quien usa el claxon en cuanto el semáforo se pone verde sin dar opción ni tiempo a arrancar.

Ah, pero ¿qué sucede si el automovilista desea hacer uso con su vehículo por encima de las aceras? ¿atropellar a peatones es libertad, es poder, es ... ? ¿qué es?
¿Se puede hacer?
Desde luego que sí, y posiblemente consiga matar a alguna persona que haciendo uso del espacio que le corresponde (acera) ante un conductor/a asesino/a no le dé tiempo a correr.

Pero sin ir a ejemplos extremos, en la conducción diaria, los/as automovilistas tratamos de respetar voluntaria y cordialmente el código de circulación, en beneficio propio y a la vez nos vemos beneficiados/as pués las demás personas también lo hacen y entonces la integridad física está en perfectas condiciones.

Sólo tememos que los demás hagan uso de la ley cuando la hemos trasngredido. Mientras la respetamos ¿qué íbamos a temer?
De esa forma usamos la ley para exigir nuestro derecho, pero la tememos cuando la hemos trasgredido y son los demás quienes la usan para aplicárnosla con las consecuencias que conlleven nuestros actos.

La persona que soñaba con su carnet de conducir creyendo que lo usaría para beneficio propio y de los demás, compartiendo el servicio del auto; la persona que soñaba llevar a sus amigos/as a la discoteca y de excursión, se sentía feliz mientras soñaba. Se sentía feliz mientras se esforzaba personalmente, mientras en solitario ponía su esfuerzo en el intento de alcanzar su sueño y a la vez veía a otras personas disfrutando mientras llevaba a cabo el esfuerzo personal.

Pasado un tiempo usa su auto a diario. Intenta respetar el código de la circulación que nos rige a todos/as, a veces con acierto, a veces con error, cede el paso a otros automovilistas cuando se siente cordial y alguna vez se salta algún semáforo en ámbar.

Después de todo este esfuerzo, descubre que la ciudad es un caos, que aparcar es una odisea, que si cede el paso le gritan y bocinan los demás automovilistas que no están de acuerdo, que cuando uno se molesta en aparcar bien al ir a hacer uso del vehículo hay otro en doble fila que lo impide o le hicieron un arañazo al propio.

Epílogo: quien sueñe con el carnet de conducir que se compre una bicicleta, el tráfico es un caos.

Alba, 18-02-2004





Este artículo proviene de El coloquio.com foros, postales, relatos
http://www.elcoloquio.com

La dirección de esta noticia es:
http://www.elcoloquio.com/modules.php?name=News&file=article&sid=145