Cada vez que te miro, veo el reflejo de mi guía, de una de las
personas a quien más admiro por tu inteligencia innata, por tus
individualidades contra las que luchaste un día tras otro y acomodarte
a convivir con tu familia, por mirar adelante a pesar de los sinsabores,
por tus posibilidades escasas de las que hiciste tu bandera y me enseñaste
que de mí depende aquello que deseo.
¿Quieres
opinar? Cliquea aquí